
Un sueño vacio... una llamada perdida... estaba paralizada, en ese día caluroso, fue un fuerte estruendo el que despertó mi consciencia ¿Cuánto tiempo había estado perdida en tus recuerdos? ¿Cuántas horas había estado sin tu aliento?... Como si te importara, si fuiste tú quien me exilio a tu olvido, fuiste tú quien agoto el aire de mis pulmones.
Te ame, con profunda agonía te ame. Desgaste mis fuerzas en el más amoroso de los abrazos. Tu piel, suave, delicadamente hermosa estaba frente a mi... ¿Quién te crees tú para dejarme así?
imaginaba tu rostro sin respuesta, provocando mi enfado y mi ira. Sí, ira por tenerte tan cera y tan lejos de mi al mismo tiempo.
Ira y dolor al presenciar tu existencia y la vida me dice que no eres para mi, ciento rencor hacia el tiempo, que puso años de distancia entre tú y yo... esa barrera que nos separo.
Vuelve a pasar frente a mi ese reloj que marca el tic tac de cada recuerdo, de cada respiro, y se que en cada respiro estás tú, no hay otra persona a mi alrededor. De repente, me levantó, mis pies se desplazan sin control ¿A donde iré? ¿A dónde me llevaran tus incesantes recuerdos? No lo sé, quiero estar lejos de ellos, pero cerca de ti.
Hay un gran silencio, minutos después tu voz bombardea mis oídos... ya no quiero escucharte y aun estas aquí.
- Lo que siento, tu lo sientes, lo que sientes yo lo siento, mas allá de lo físico y corpóreo.
... me decías
Y así era, cuando escuchaba esto, podía oler la fragancia de tú piel, escuchar el latir de tu corazón, sentir las vibraciones de tu cuerpo... Realmente podía sentirte a través de la distancia, a pesar del tiempo y los muros de la vida.
¿Eras real? siempre me pregunte o era simplemente eso... un sueño, una fantasía creada por mi mente por la vacía soledad de mi existir.
Te había encontrado antes, en otros tiempos, en otro cuerpo, con otro nombre y en escencia eras tú...así es, yo también había cambiado, pero jamás mi amor por ti, es como si recordara las palabras exactas que siempre te dije "mi amor por ti es eterno" ¿Como lo sé? ¿Cómo llegue a estar convencida de esto? La razón lo ignora, más mi corazón y mi alma lo saben.
Autor : Aracelly Rodriguez Q.